"Cuando la tierra le expele a uno... Aunque allí nos acogieron con los brazos abiertos. Eso no me ha herido. Le doy a la patria un valor accidental, no es algo que afecte a la esencia de la persona, sino a su circunstancia".
“Enmedio hay, tiene que haber un punto, una salida; el sitio del seguir más verdadero, con nombre no inventado, diferente de eso que es diferente e inventado, que llamamos, en nuestro desconsuelo, Edén, Oasis, Paraíso, Cielo, pero que no lo es, y que sabemos que no lo es, como los niños saben que no es lo que no es que anda con ellos”
"B. murió de tristeza. Algunos se ríen al oír esta frase, pero eso es porque no saben nada de las cosas de la vida. La gente se muere de pena. Ocurre todos los días, y seguirá sucediendo hasta el fin de los tiempos."
"Yo nunca he dado demasiada importancia a los premios. Los celebro cuando se los dan a los amigos. Los celebro aún más si son merecidos. Y los que me dan a mí siempre me ha parecido que daban más alegría a mi familia y mis amigos que a mi mismo, que siempre los he recibido con una cierta vergüenza. La vergüenza de quien de quien no está seguro de merecerlos, y probablemente los desea en secreto sin reconocerlo. Pero también con la de alguien a quien divierte más hacer regalos que recibirlos y que se siente profundamente incómodo cuando desenvuelve un paquete con uno."
“En cualquier descuido de la vida, los conflictos suelen levantar campamento. El desacuerdo se viste de rabia, las campanas se quedan en cencerros, los reproches presentan su factura. El egoísmo de la sequía se burla una vez más de las cosechas y nadie puede explicar lo inexplicable.”
Última regla: “Manteneos apartados del golf hasta que cuando seáis el jefe, a nadie le importe darse cuenta de que prestáis más atención a vuestra marca que a vuestra hoja de balance.”
Recorto palabras con tijeras doradas. Miro los fragmentos y los uno con seda transparente. Cinco elementos los agrupan: la tierra, el aire, el agua, el fuego y la esencia humana.