"Detrás quedaba una adolescencia cuyos paisajes familiares me eran tan remotos, al cabo de tres años, como remoto me era el ser doliente y postrado que yo hubiera sido antes de que Alguien nos llegara, cierta noche, envuelto en un trueno de aldabas; tan remotos como remoto me era ahora el testigo, el guía, el iluminador de otros tiempos, anterior al hosco Mandatario que, recostado en la borda, meditaba -junto al negro rectángulo encerrado en su funda de inquisición, oscilante como fiel de balanza al compás de cada ola..."
« Gore Vidal: “Pitágoras, a mi entender…” | Inicio | Emilia Pardo Bazán: "A pesar del tiempo transcurrido..." »
... oscilante como fiel de balanza al compás de cada ola..."
Publicado en Fragmentos