Javier Reverte: “Ahora, cuando escribo esta historia…”
“Ahora, cuando escribo esta historia, en el otoño de París, varios otoños después de los días de Sarajevo, pienso que hay algo inaprensible que une a la guerra y al amor, porque la promesa de eternidad de la vida camina siempre al lado de de la presencia pavorosa de la muerte. Hay algo que los iguala, quizá porque el amor y la guerra se deslizan sobre un hilo invisible que puede llevar a la caída. No hay victorias en las guerras, sino un puñado de derrotas a compartir; no hay héroes, sólo víctimas, incluidos aquellos que sobreviven y también los que escriben y hablan sobre ellas. ¿Y el amor? Si esperas mucho de ello, puedes encontrar que, tiempo después, todo cuanto queda entre tus dedos es apenas un pedazo de la nada. Alma no está, su voz ya no resuena en mis oídos, es como si se hubiera esfumado de la vida o nunca hubiese existido. Tal vez escriba tan sólo en un intento vano por recuperar lo que he perdido, por traer su fantasma junto a mí y arrimarlo a la sombra de mi vida.”